Itinerario

Itinerario

En virtud de la legislación eclesiástica y civil vigente, la Delegación Episcopal de Enseñanza de la Diócesis de Cartagena es responsable de seleccionar a los aspirantes y proponer ante la administración educativa regional a los candidatos a Maestros y Profesores de Religión Católica en los Centros Públicos de la Región de Murcia.

A este proceso de selección y propuesta se le conoce coloquialmente como “ITINERARIO”, y oficialmente se le denomina,

Itinerario para la selección y propuesta de maestros y profesores de Religión Católica de Centros Públicos de Educación Infantil y Primaria y Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato en la Diócesis de Cartagena.

Con carácter general, el “Itinerario” se convocará expresamente por la Delegación de Enseñanza con carácter anual, bianual o trienal según necesidades del servicio docente de la Consejería de Educación. Se anunciará previamente en el sitio web oficial de la Delegación de Enseñanza.

Una vez admitido el aspirante al “itinerario” y presentada la documentación, el proceso consta de tres fases a lo largo de, al menos, un curso escolar.

La fase primera tiene como objetivo verificar y profundizar la competencia académica teológica y pedagógica.

  • Se realizará primeramente un examen con carácter selectivo.
  • Se contempla, igualmente, la realización de un periodo de prácticas de enseñanza.
  • Se cursarán actividades específicas de formación académica, teológica y espiritual.
  • Se mantendrá un seguimiento personalizado.

La segunda fase servirá para proceder a un discernimiento sobre la idoneidad del aspirante (DEI).

Dicho discernimiento se realizará en virtud de los requisitos generales previstos en el Código de Derecho Canónico y en otras exigencias propias de la Diócesis de Cartagena.

CIC 804 § 1.  Depende de la autoridad de la Iglesia la enseñanza y educación religiosa católica que se imparte en cualesquiera escuelas o se lleva a cabo en los diversos medios de comunicación social; corresponde a la Conferencia Episcopal dar normas generales sobre esta actividad, y compete al Obispo diocesano organizarla y ejercer vigilancia sobre la misma.

 § 2. Cuide el Ordinario del lugar de que los profesores que se destinan a la enseñanza de la religión en las escuelas, incluso en las no católicas, destaquen por su recta doctrina, por el testimonio de su vida cristiana y por su aptitud pedagógica.

CIC 805 El Ordinario del lugar, dentro de su diócesis, tiene el derecho a nombrar o aprobar los profesores de religión, así como de remover o exigir que sean removidos cuando así lo requiera una razón de religión o moral.

La tercera fase culminará con la Propuesta del Ordinario Diocesano a la Administración Educativa (MISSIO CANÓNICA).

Así describían los obispos de la CEEC los ejes de la formación:

“Se necesita en primer lugar una formación inicial que está configurada por dos grandes bloques: la preparación teológica como contenido básico y la preparación pedagógica y didáctica que haga posible una enseñanza adecuada en procedimientos y métodos a la edad de los alumnos. La necesidad de formación teológica del profesor de Religión y Moral Católica viene requerida por estas tres coordenadas ineludibles: la fidelidad a la fe de la Iglesia, el contenido doctrinal presente en el currículo de los alumnos para cada etapa y la propuesta de la fe en diálogo con la cultura de su tiempo“ (El profesor de religión, 1998, n. 24).

Además, los Acuerdos firmados por el Estado Español y la Iglesia Católica en 1979, determinan que:

«La enseñanza religiosa será impartida por las personas que, para cada año escolar, sean designadas por la autoridad académica entre aquellas que el Ordinario diocesano proponga para ejercer esta enseñanza. Con antelación suficiente el Ordinario diocesano comunicará los nombres de los profesores y personas que sean consideradas competentes para dicha enseñanza. (…) Los profesores de religión formarán parte, a todos los efectos, del Claustro de Profesores de los respectivos centros» (Art. III, Acuerdo entre el Estado Español y la Santa Sede sobre Enseñanza y Asuntos Culturales, 1979)

Será propuesto el profesor que haya sido considerado competente e idóneo. Supone estar en posesión de la DECA y de la DEI. La propuesta será para cada año escolar, en conformidad al Art. III del Acuerdo sobre Enseñanza y Asuntos Culturales. La propuesta del Ordinario diocesano a la Administración educativa equivale a la DEI y a la Missio Canónica.

Por tanto, una vez verificadas las fases primera y segunda, la Delegación de Enseñanza de la Diócesis de Cartagena considerará la oportunidad del envío que siempre estará condicionado a las necesidades reales y a las posibilidades de contratación por parte de la administración educativa.

Concluido este itinerario, el maestro o profesor de religión quedará vinculado laboralmente a la CARM; y eclesial, doctrinal, pastoral y espiritualmente unido a la Diócesis de Cartagena, a sus planes de formación, y a las condiciones objetivas previstas en la legislación diocesana y universal.

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